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Realmente dulce fue mi sueño
Y cuando ya paso mucho tiempo de este
acontecimiento, entonces aparecieron aquellos hombres que
en los años anteriores tenían formas de aves, y que se
habían ido tal vez a la montaña por un tiempo. Cada mañana
bajaban, y durante el día pescaban y a la tarde volvían
otra vez a sus casas; y así iban y venían para pescar.
En ese momento llego el zorro sagaz. El era una persona
muy mañosa, tenia sus mañas. Este hombre se encontró con
los pescadores una mañana y se acerco hacia ellos diciendo
con un tonito burlón:
-Hola, compañeros. ¿Están de pesca mis amigos? Les voy a
acompañar en la pesca.
Y los hombres le dijeron:
-Si, venga no más.
Entonces el se acerco, y cuando ya estaba en medio de
ellos les pregunto, diciendo:
-¿ de donde vienen compañeros ?
Entonces ellos le dijeron:
-Nosotros venimos del cielo. Esta tarde vamos a volver
otra vez al cielo.
Entonces el zorro sagaz dijo:
-Che, compañeros, me iré con ustedes.
-¿de que forma ira usted con nosotros si no tiene alas?
-Ustedes me tienen que dar sus plumas, yo me encargare de
colocármelas.
-Veremos a la tarde cuando estemos por regresar.
Pero el zorro sagaz continuo pidiéndoles
que les dieran sus plumas hasta que por fin se cansaron de
escucharlo y cada uno de ellos se saco una de sus plumas y
se la entrego a el, y el las recibió y se las coloco
haciéndose unas alas y se las comenzó a probar y entonces
les dijo:
-Ahora ya puedo ir con ustedes.
Y mientras que aquellos hombres seguían pescando, aquel
hombre no cesaba de pegar saltos probando sus alas hasta
que pudo volar y pego una vuelta por encima de ellos, y
los miraba desde arriba gritándoles y se ponía cada vez
mas orgulloso haciendo sus vuelos mas arriba y mas arriba.
Después aterrizo con mucha velocidad, y dijo:
-ahora si, ya estoy con ustedes, ya tengo mis alas.
Y a la tarde cuando paso bastante tiempo de pesca aquellos
hombres se comunicaron con chiflidos para volver y
batieron con rapidez sus alas para empezar a volar. Y el
zorro sagaz en medio de ellos fue el primero en volar
delante de ellos. Y cuando ya estaban lejos de la tierra,
entonces el jefe Tuyango de hermosas plumas rojas, se
arranco una pluma de sus alas y la tiro hacia la tierra
gritando:
-ahí va una pluma de mis alas ! ! !(porque esto es una
costumbre de los pájaros).
Y todos los demás hicieron lo mismo, arrancándose algunas
plumas y arrojándolas. Y el zorro sagaz también pego un
grito y se arranco unas plumas, pero se arranco las que
mas lo hacían volar y se cayo y al tocar la tierra y se
hizo pedazos. Después vino una gran tormenta, que soplo
sobre su cuerpo, y el dio un fuerte suspiro, diciendo:
-Realmente dulce fue mi sueño, y revivió.
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